Las 9 cosas que no sé hacer cuando viajo


Confieso, ante todo, que me ha hecho mucha ilusión recibir este reto para contar las 9 cosas que no sé hacer cuando viajo. La verdad es que nunca he sido muy partidaria de las cadenas pero ésta sí que me ha gustado porque me ha hecho reflexionar sobre todas esas cosas de las que peco en los viajes y, no sólo ayuda a quién lea el blog a que pueda conocer una parte más de mí, sino que también me ayuda a conocerme Así que ¡Gracias a @Icíar!  de Diarios de Viaje por nominarme. Y, por lo que veo, tenemos muchísimas cosas en común, compi  

Vamos allá…

1. DORMIR

Así, de sopetón. Creo que es el «mayor problema» con el que me encuentro cuando viajo y la verdad es que fastidia muchísimo Las dos primeras noches del viaje apenas duermo, así haya dado cuatro vueltas al mundo con una mochila con el doble de mi peso a la espalda. Tal vez doy una cabezadita de una hora o cosa así cada noche, lo que me vale para no caer fulminada en cualquier instante  Así que, normalmente, el tercer día de viaje tengo el 98% del cerebro apagado y me entero más bien de poco. Sin embargo, tengo la gran suerte de «recuperar» el sueño con rapidez y la noche que me toca dormir o morir, me basta con cinco horas en brazos de Morfeo ¡Y lista para lo que haga falta! Mi récord está en tres días sin dormir, un sueñecito de media hora, y otros dos días sin dormir hasta caer rendida  (la otra opción ni a mi cuerpo, ni a mi cerebro ni a mí nos hacía especial ilusión…)

Dormitar

2. ORIENTARME

¿Qué es eso? ¿Pero eso existe? ¿No es ciencia ficción?  Me cuesta bastante orientarme y, curiosamente, con los años me va resultando más difícil. Creo que también tiene que ver con que me cuesta muchísimo diferenciar la derecha de la izquierda porque para algunas cosas soy diestra y para otras soy zurda. Pero, lo reconozco, tampoco presto mucha atención a lo de orientarme porque Héctor suele encargarse de saber dónde estamos Sin embargo las veces que me deja el mapa (para que practique, según él) es todo un espectáculo: girando el mapa para todos lados, moviéndome yo a la vez que el mapa y todo se mueve de sitio y vuelta a empezar, mirar a todas partes con los ojos como un búho para intentar localizar algo que me ayude, liándome yo sola con la izquierda y la derecha… Todo para que, después de un arranque de cabreo monumental y una risa histérica de desesperación, el mapa vuelva a Héctor ¡O acabaríamos en la otra parte del mundo!

3. VIAJAR SIN PLAN

No puedo hacer un viaje así según salga, tengo que llevar un plan trazado aunque una vez en destino pueda improvisar. Y ojo, que el tiempo de improvisación también está planeado  Y es que nunca me perdonaría haber ido a un sitio y, por no haberlo planeado bien, perderme de ver algo que estaba al lado de donde estuve      Por eso compramos mapa de carreteras, guía de viaje, leemos todos los blogs, foros y webs que podemos y analizamos concienzudamente el itinerario Aunque nos hemos propuesto hacer una escapada «a la aventura»… 

4. LLEVAR POCA ROPA

Esto es como para crucificarme, pero soy incapaz de irme de viaje con tres pantalones y tres camisetas. Sí, existen lavadoras y demás, pero no puedo. Tengo que llevar ropa de abrigo, de más abrigo, de verano y de más verano «por si» (¡Ay, los «por si…» y los «y si…» qué daño hacen!). Y no os creáis que es por coquetería, que yo soy de las de ir cómoda y que le den a cómo salga en la foto  Es un poco «mi yo controlador», que tiene que estar preparado para todo «por si…»  En el viaje que menos ropa he llevado ha sido a Islandia   ¡Y mira que llevaba ropa para poder ir con capas al estilo cebolla! 

5. PARAR DE HACER FOTOS

Hago veinte fotos de lo mismo, un poquito más a abajo, más arriba, un poquito más de luz, de menos luz, ahora el filtro, ahora… ¡Ah, espera! ¡Se aleja la nube y sale el sol! A Héctor le desespero. Reconozco que a veces me paso, pero es que en ocasiones cuando te estás yendo ¡Es cuando ves la foto perfecta!  Y todo para llegar a casa y que al revisarlas ¡no me guste ninguna! 

6. ENROLLARME A CONVERSAR

Me cuesta un poco enrollarme a conversar, lo reconozco. Iniciar la conversación no es le problema, es continuarla. Soy tímida y una persona muy reflexiva, intuitiva y observadora (me fijo en los detalles más extraños, me fijo mucho en las personas). Siempre digo que tengo alma de antropóloga y cuando viajo eso se acentúa más: soy más de observar que de inmiscuirme, siento que no debo interrumpir, que si me entrometo voy a entorpecer el curso natural de la acción. También es cierto que una vez que inicio la conversación me animo y puede resultar un poco difícil pararme, sobre todo si de lo que estamos hablando es algo que me interesa mucho

7. RESISTIRME A TOCAR A TODOS LOS ANIMALES QUE VEO 

Salvo los insectos y los reptiles, a los que tengo un pánico irracional (Me dan «miedo» las mariposas ¡Me ponen histérica! ) y algunos roedores (¡rataaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!) y de los que salgo huyendo como una posesa; Animal que veo, animal que quiero tocar. Me da igual que sea un león que lleva toda su vida sin comer, yo quiero tocarlo. Y animal que veo que parece perdido, animal que quiero seguir para asegurarme de que no está abandonado. Animal que veo abandonado, animal que quiero llevarme conmigo. Animal que… Total, que vamos tan tranquilos en el coche y de repente grito ¡PARA! y ya estoy tirando de la manilla sin esperar a que el coche esté parado  Al final, Héctor y yo hemos llegado a un pacto; sólo nos detenemos con caballos, vacas, perros y alguna excepción según qué sitio estemos visitando. Porque, de otra manera, me tiraría del coche cada vez que veo un «bichillo» y los viajes serían imposibles 

Animales

8. VIAJAR SIN MUSICA

No puedo irme de viaje sin música porque no puedo estar más de dos horas sin oír música. ME DESESPERO. Y lo digo de forma literal; estoy dos horas sin escuchar música y me tiemblan las manos. En todos nuestros viajes siempre preparo una banda sonora muchas veces inspirada en lo que he ido sabiendo de los lugares que vamos a visitar y de lo que me transmiten las fotografías que he visto, y siempre procuro buscar músicos del país donde vamos, cantando en su lengua, e incluirlos  Quiero embeberme de la cultura y de la lengua del lugar que visito y qué mejor manera de hacerlo que a través de la música 

9. DISIMULAR LO QUE SIENTO

Suelo saber disimular bastante bien en mi día a día, pero cuando viajo no me pongo impedimentos; cuando viajo me siento libre, me dejo llevar, mis sentidos se agudizan y se vuelven aún más receptivos a todo lo que me rodea, a todo lo que sucede en el viaje. No quiero perderme nada y no quiero cohibirme por nada. Se me pusieron los ojos a rebosar de lágrimas cuando estuve delante del Duomo de Santa Maria dei Fiore en Florencia. Se me puso todo el vello de punta en el Monte St. Michel, porque percibía ése aura casi mágica, de quietud y calma absolutas, y no se me pasó hasta que nos fuimos de allí. Me quedé impasible, fría como el hielo en Londres, porque la grisura de la ciudad me empañó con tristeza. Me contagié de la melancolía portuguesa en Oporto, callejeando por el entramado de sus arrabales. Me puse a morir en Myvant, en Islandia, porque el olor a azufre estuvo a punto de hacerme vomitar (literalmente salí corriendo de allí, me metí en el coche y metí las narices en un frasco de colonia ). Grité (¡gritamos!) como una niña pequeña que recibe el mejor de los regalos cuando vimos la aurora boreal. Me quedo con la boca abierta cuando algo me impresiona, pongo mala cara cuando algo o alguien me desgradan, susurro cuando apenas puedo articular palabras porque algo me ha dejado maravillada, señalo cuando algo me llama la atención… Tal cuál lo siento, tal cuál lo expreso   Y en los viajes, muchas veces, viene muy bien eso de disimular…   (Ya sabéis quién es el que regatea ¿verdad? )

EXTRA

10. ESCRIBIR DURANTE EL VIAJE

Llevo una libreta pequeña conmigo y hago algunas breves anotaciones diarias, pero no puedo ponerme a escribir concienzudamente sobre ello hasta que regreso y pasan algunos días. Estoy tan entusiasmada y tengo los sentidos tan embotados de percepciones que me es imposible concentrarme y escribir. Se me tiene que pasar un poco la euforia para poder hacerlo   Lo que es contraproducente porque luego hay muchas cosas que se me olvidan (y si no están en la libreta me cuesta muchísimo recordarlas, por eso soy tan lenta escribiendo diarios, además de que me enrollo cuál persiana ). La verdad es que envidio un poco a todos los blogueros que mientras están de viaje actualizan sus blogs con nuevas entradas del lugar que visitan pero yo no puedo hacerlo. Para mí el viaje es un todo y necesito vivirlo de principio a fin, dejar que apacigüen todas las emociones y después sentarme con calma y relatar… 

Y me dejo muchísimas cosas más pero creo que esas son las que más me identifican 

NOMINO A:


 

Acerca de Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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15 comentarios

  1. Me estáis nominando bastantes, pero no me van las cadenas sorry xD
    Aún así os contesto aquí
    No te creas que no se hacer cosas «fuera delo normal» xD
    Cosas como no se ir en bici, no se orientarme (el día que viaje sin Jordi será un cachondeo xD), no se disimular mucho y si llegas tarde notarás en mi cara que jode que me hayas hecho esperar xDDD
    No creo que sean cosas fuera de normal
    Vueno quizás al ser chica…no se dedicarme tiempo a maquillaje, peinados etc…nunca aprendí ni meinteresa xD en 15 minutos arreglada y en la puerta jaja

    un abrazo

  2. Jajaja pues si tenemos más de una en común, sí.
    Tengo muchísimas ganas de hacer un viaje así a lo loco también, llegar y no tener nada, que todo vaya surgiendo…pero soy incapaz!

    Me alegra que hayas pasado un buen rato escribiendo el post, yo me lo he pasado pipa leyéndote.

    Un abrazote!

    • Pues el #BiciTrip sería una buena oportunidad para hacer ése viaje «a lo loco» Total, va a parecer que andamos todas borrachas… xD

      ¡Abrazote!

  3. Muchas gracias por la nominación y sí que va a ser que tenemos alguna en común, me he reido mucho al leerlas Ahora empezaré a pensar en mi lista porque haber hay más de 9, pero vamos a ver cuales decido confesar sin que me salgan demasiado los colores jajjajaj

    • ¡De nada Gracia! A la espera con muchas ganas de tus 9 cosas que no sabes hacer Como digo, no por los trapos sucios sino porque siento curiosidad por saber si mi intuición no falla

      ¡Abrazote!

  4. sinparardeviajar

    Muchas gracias por la nominación Eva!!! No somos muy de cadenas pero esta mola mucho porque saca lo «peor» de cada uno!! jajaja.

    Me he reido mucho con tu lista y con lo de los animalitos… OHHH es que me pasa lo mismo!! son taaaaaaannnn requete monos!! XD

    Nosotros vamos a hacer la lista en conjunto así hay menos trapos sucios de cada uno ajajaa, eso sí, estamos pensando la lista y tendremos que filtrar porque seguro que salen muchos mas de los 9 jajaaj.

    Un fuerte abrazo a los dos!

  5. ¡De nada chicos! Venga, venga ¡Desembuchad! ¡Y nada de lista conjunta! Ahí, a sacar los trapos sucios, jajaja. Héctor se ha animado después de leer el mío y algunos más y está haciendo su lista también

    ¡Síiii! Los animalitos son taaaaaaaaaan achuchables. Yo me traería todos a casa pero no se por qué no me dejan Eso sí, espero que ninguno tengáis pánico a las mariposas, que yo en verano es colarse una polilla en la habitación, de esas que merodean atontadas de madrugada, y despierto a todos en casa para que me rescaten Ó_Ò

    ¡Abrazote!

  6. Nos ha parecido súper curiosa esta cadena, es divertido ver que en algunas cosas (como en la orientación…-__-) coincidimos!

  7. Hehe lo de no poder evitar expresar las emociones yeah ya somos dos… pero ohhhh que dificil es para poder conseguir buenos precios

    Y los animales… tambien son mi debilidad

    Saluditos!

  8. Viajamos Juntos

    Ya me gustaría a mi no poder viajar sin música… lo que pasa es que no sé elegir bien los cantantes y siempre me gusta más la música que escucha el vecino, amigo, otro blogger… que lla mía Así que siempre pido recomendaciones Por cierto, ¿qué escuchas cuando viajas?

    • ¡Hola chicos!
      Pues la verdad es que escucho todo tipo de música y de cualquier rincón del planeta Lo que sí suelo hacer es buscar música del país que voy a visitar e incluirla en el CD o en el iPod para crear mejor atmósfera

  9. Me siento muy identificado con tu 6: cualquier alteración del orden natural de la vida podría hacer que se modificara y perderme un instante maravilloso. ¡Quiero ser invisible!

    Nuria, mi pareja de vida y viaje es muy del 9, pero creo que eso lo lleva «de serie» y también fuera del viaje es así

  10. A mí que me encantan los viajes por carretera y hacer kilómetros y kilómetros en coche no podría imaginarmelo hacerlos sin música!
    Y con lo de enrollarme me pasa lo mismo, pero para eso está Fernando, jeje

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